Mi Buenos Aires querido!

Yo no soy muy fanática de las salidas de compras y para ser honesta, los shoppings me aburren bastante. Así que cuando voy a Argentina no compro mucho. Digamos que la mayoría de las cosas que compramos, las traemos puestas: alfajores, empanadas, sandwiches de lomito, papas fritas…en fin, ustedes saben a lo que me refiero!
Pero hay unas cositas que me alegra tanto que hayan entrado en la valija, mía o de alguien más, por que me hacen acordar a Buenos Aires.

Las cucharitas de café de plata que compramos en San Telmo…

como verán no las hago brillar por que me gustan más cuando se ven viejitas…

Son las compañeras perfectas para las tacitas de café que mi marido usa todos los días…

Estas fueron un regalo de nuestra amiga Ana.
A pesar de hacer 20 años que vivimos en Estados Unidos, Eduardo nunca se acostumbró a tomar el café en jarros como hacen los americanos, así que éstas tacitas blancas tipo restaurante son sus favoritas. Cuando toma café fantasea que está de vuelta en la Recoleta!

Otra cosa que me hace acordar de Argentina es el cartel que mi hermana Clara me trajo en un viaje…

Hay otras cosas que si me hubieran entrado en la valija, las hubiera traído sin pensarlo 2 veces…

Las flores de hierro en una tumba del Cementerio de la Recoleta…

…éste vitraux que encontramos en una bóveda…

Y estos angelitos en la portada de una casa en venta en Palermo Soho…
También nos traemos las valijas llenas de afectos y de ganas de volver, pero éso es difícil de fotografiar…
Ahora mejor la corto acá por que en cualquier momento ésta entrada se convierte en un tango…