Entre el amor y el odio…

Durante los diez años que hace que compro, restauro y vendo muebles, aprendí que siempre tengo que tener un Plan B…o C…o….
Hace un par de años atrás compré una mesita ratona vintage…con la pintura rosita pálido original y unos detalles preciosos.
Mientras la llevaba del lugar donde la compré hasta el estacionamiento donde tenía el auto, 3 personas me la quisieron comprar…3!
No la vendí por que mi amor por la mesita era muy nuevo y todavía no estaba lista para la separación. La llevé al negocio, mi hermana y yo planeamos una vidriera alrededor de nuestro nuevo amor y esperamos que se vendiera… pero nada!!!

Cuando el amor empezó a sucumbir, pusimos en marcha el Plan B:
Pintarla de blanco,
por que obviamente nadie quería una mesita rosa pálido…
dónde están ahora los 3 compradores????

Pasó el tiempo, vendí pilas de muebles, pero no pude vender la maldita (el amor ya se terminó!) mesita…
La llevé al garage de casa y después de juntar polvo y quedar medio enterrada abajo de pelotas de fútbol y botines, la rescaté para darle una última oportunidad, o sea Plan C…

Le agregué una goma espuma de unos 15 cms. de alto

cubierta con una tela blanca con detalles en rojo para hacerla más alta y darle la posibilidad de ser no solo una mesa, sino un ottoman, apoya pies o lo que se le ocurra al nuevo dueño…

Hace 3 días que está nuevamente a la venta.
Si no se vende, pondré en práctica el Plan D:
llevármela a Buenos Aires cuando me mude….

o el Plan F:
usarla para madera de asado!!!

VENDIDA!