Reciclaje

No les puedo contar cuántas veces esta pobre y desahuciada persianita fué a la basura…

tampoco me acuerdo cuántas veces me arrepentí y la terminé rescatando…

Finalmente le llegó el momento de recibir una “lavada de cara”

Primero una mano de pintura…y ésta vez de color….

Con retazos de arpilera hice un par de bolsillos.
Los clavé usando clavitos muy chiquitos para que se noten lo menos posible….

Para hacerla un poquito más interesante, le agregué en la parte de arriba un herraje antiguo y estampé el bolsillo más grande con un sello y pintura negra….
(En realidad tendría que haber estampado primero, clavado después….viviendo y aprendiendo!)

Una vez terminada, me alegré de haberla rescatado de la basura…

porque las cosas, como las personas, a veces necesitan una segunda oportunidad…

No les parece?

VENDIDO