Proyecto y advertencia…

Hace unos cuantos meses atrás una clienta que se mudaba me ofreció ésta cómoda.
Llegó en el momento justo por que íbamos a tener un visitante por un mes y era perfecta para poner en el cuarto improvisado que armé en la oficina de mi marido.
Nunca tuve tiempo de hacerle nada, así como vino…así la usamos!

Pero ahora le llegó el turno:
Una buena lavada de cara antes de ponerla a la venta.


Como la pintura estaba bien adherida y ya era blanca, la cosa fué bastante sencilla.
Una mano de pintura blanca nueva y para agregarle un poco más de personalidad,
unas rayas en el frente…
Regla, lápiz y cinta de pintor.

Para las rayas elegí un color muy suave,
por que así combina con todo y es fácil de vender…


Dos truquitos a tener en cuenta cuando hacemos las rayas:
1: Dejar secar completamente el color base antes de aplicar la cinta de pintor.
2: Despegar la cinta de pintor cuando el segundo color todavía está mojado
para conseguir así bordes perfectos.


Un detallito negro y tiradores de vidrio nuevos…


la dejan lista para la venta porque la pobrecita se queda,
no viene a Buenos aires con nosotros…


Por último, otro consejito:
No limites los muebles a un lugar específico .
Porque es una cómoda, la primera intención sería ponerla en un dormitorio,
pero lo divertido de las piezas vintage es usarlas de una manera diferente.
Esta cómoda quedaría lindísima en un comedor,
para guardar manteles, cubiertos, fuentes que usamos solo cuando tenemos visitas…


Con un espejo colgado arriba,
sería perfecta en un hall de entrada, en un recibidor y hasta en un pasillo!

Por todos los mensajes que recibo, sé que hay muchos de Ustedes
que quieren reciclar y pintar sus propios muebles.
Me encanta la idea!
Espero que ésta entrada los haya inspirado y animado un poquito más!!

PERO CUIDADO:
PINTAR MUEBLES ES ADICTIVO!

(después no me digan que no les avisé!)