Pasada por agua…

Se acuerdan de la cómoda antigua que dejé en la parte de atrás de la camioneta?
La que se arruinó toda con la lluvia?

Antes de pasar a valores, la pobre “donó algunos órganos”,
entre ellos, el único cajón que no se desintegró por completo:


Primero le terminé de sacar el enchapado que se había despegado con el agua
y reforcé las uniones con clavos por acá y por allá.
Después forré el lado de adentro con hojas de diccionario antiguo…

El fondo…

Y los costados…

Un pedazo de madera cortada a la medida del fondo,
sujeto con cola de carpintero y clavitos…

Otro pedazo de madera para el estante…
pintura…
y
voila!

a decorar….

Para la cocina…

para el baño…


No te recomiendo arruinar una cómoda,
pero…
si ves un cajón abandonado por ahí,
miralo con un poquito de cariño
y dale una segunda oportunidad!

“No te desilusiones, no te desesperes. Por lo general, es la última llave del llavero la que abre la puerta”
Autor Anónimo