La gente de mi vida

Por muchos años he convivido no solo
con mis hijos y mi marido,
también he compartido la casa con más gente.

Algunas de ellas pertenecen,
según mi familia y amigos,
a la categoría “gente fea”…
pero yo las quiero igual!

El hall de entrada está ocupado por una de mis favoritas…


la adopté hace añazos atrás,
estaba solita y olvidada en un negocio de antiguedades
y sus mejillas rosas y el marco hecho con madera reciclada
me robaron el corazón.

Cada vez que subo y bajo la escalera
nos miramos.

La pobre tiene una cara tan sufrida!
Será éso lo que me mata?


Viejísima y con necesidad de restauración,
pero me sigue robando el cuore!
Esta pobrecita fué desalojada la semana pasada.
Vivía en el baño de abajo,
el que tuvimos que remodelar.
Ahora espera por otro rinconcito donde pasar sus días
hasta llegar a Buenos Aires.

El marco fué lo primero que noté cuando la encontré
y una miradita después, me la traje a casa!

La beba que tengo en el cuarto es una reproducción.
Mi amiga Kathy, tiene el óleo original.
Para mi cumpleaños me hizo una copia,
y yo lo puse en un canvas.


Amor a primera vista!

Esta reconozco que no ha sido tocada por la varita de la belleza…


y bueno,…nadie es perfecto!
También una reproducción
pero por alguna razón, me habla.
Hace falta más?

Y últimamente,
Marylin se sumó a mi vida.
No hace parte de la categoría “gente fea”…
(después de todo es Marylin!)
pero me llena de orgullo.


Pintada por mi hijo,
ocupa por supuesto un lugar privilegiado en el living!

Y éstos ojos impresionantes…
me miran desde la mesa del comedor hace un par de semanas
y me dicen:
“Y mi marco para cuándo?????”

Encuanto esté colgada, se las muestro.
Va a ser rápido…por que si no mi hijo (el autor) me va a matar!!

“Cuando el amor no es locura, no es amor”

Pedro Calderón de la Barca