Viernes…

Un profesor de Filosofía llega a la clase con un frasco grande vacío.
Lo llena con pelotas de golf y pregunta:
“Está lleno?”

“Si”
Contestan los alumnos.

El profesor agrega al frasco una bolsa de piedritas,
que se deslizan hasta encontrar espacio entre las pelotas de golf.
“Está lleno ahora?”, pregunta el Profesor.
“Si”. Es la respuesta de la clase.
El profesor agrega al frasco ésta vez,
una bolsa de arena.
La arena ocupa todos los pequeños espacios
dejados por las pelotas y las piedras.

“Y ahora, está lleno?”
“Si.”
Por último, el Profesor vuelca 2 tazas de café adentro del frasco.
La arena los absorbe.

“Ahora, dice el Profesor,
imaginen que el frasco de vidrio es su vida.
Las pelotas de golf representan lo realmente importante:
familia, amigos, hijos, pasiones, salud…

Las piedras son las cosas que pesan en nuestras vidas,
y que debemos cuidar…
trabajo, vivienda.

La arena, es todo lo demás….
son las cosas sin importancia”

Si ponemos la arena primero en el frasco, no queda lugar para nada más.
Nuestra vida se llena de cosas no importantes,
dejando sin lugar a las cosas que nos enriquecen.

“Y el café?”
Preguntó un alumno.

“El café, dijo el Profesor,
les muestra como no importa cuán llena esté nuestra vida,
siempre hay lugar para un café con un amigo!”

Hagámonos un tiempito éste fin de semana
y pensemos en nuestro propio frasco…
cuánto lugar ocupan las pelotas de golf,
cuánto la arena?

….Ah, y no nos olvidemos de hacer lugar para el café!

Nos leemos el Lunes!

Gracias a mi hermana Clara que me mandó el e-mail con ésta historia!