Inspiración nórdica y tutorial

Los diseñadores nórdicos
(suecos, dinamarqueses, noruegos y fineses)
me hicieron amar la belleza
de los muebles antiguos pintados,
los espacios calmos, blancos y cálidos,
y las posibilidades decorativas
que nos brindan las antiguas bolsas de harinas o granos
que ellos usan tanto en su deco.


El problema de las amadas bolsitas
es que como son difíciles de conseguir,
son un poquito caras…por lo menos por éstos lados!

Cualquiera de éstos ejemplos
puede costar de U$S 50 para arriba

Mientras que un almohadón imitación como éste,
cuesta U$S 69.00

El amor por éste look
y los fondos reducidos,
me hicieron pensar en una manera de lograr el mismo efecto
sin tener que sacrificar la billetera.

Así fué que la semana pasada hice algunos almohadoncitos
inspirados en éste look:
la tela que usé fué un lino medio rústico

en un color que imita mucho al de la arpillera.
Para lograr las rayas clásicas de éste estilo,
usé cinta adhesiva colocada en la tela como muestra la foto…

y con pintura acrílica común negra,
pinté en el medio de los 2 pedazos de cinta…

Al despegar la cinta con la pintura todavía fresca,
las rayas quedan con los bordes bien derechitos y sin corridas!
Mis almohadoncitos los terminé con iniciales negras
estampadas con sellos…

Yo sé que los sellos no son fáciles de conseguir en Argentina,
(al menos por unos meses más hasta que llene mi valija con ellos, jajajaja)
pero también se puede hacer un stencil
o bordarlos con hilo negro…

El punto de ésta entrada larguísima,
(perdón si las aburrí y las perdí por el camino!)
es recordarles que no todo lo que vemos
en las revistas, en la web o en las tiendas
está siempre a nuestro alcance
pero hay maneras de adaptarlas a nuestra vida
y a nuestro presupuesto.

Dejate inspirar por las imágenes que ves por ahí
y buscales la vueltita, por que a veces,
es más fácil de lo que te imaginás!