Viernes…

Durante la locura de las fiestas,
mientras estábamos todos ocupados,
se nos escurrió por la puerta de atrás…
y sin quererlo ni un poquito
se nos instaló como todos los años.
Si, no hay vuelta…
llegó el Invierno y
llegó haciéndose sentir como nunca antes.


Una de las pocas cosas buenas del invierno en California
es que las malditas lagartijas del jardín desaparecen
y me dan la posibilidad de salir

y disfrutar del solcito mañanero

(cortito, pero tan bien recibido)
mientras tomo mi cafecito…
Mi patio no es suficientemente grande para todos
y yo la tengo muy clara:
o las lagartijas o yo!

En el invierno me permito salir al patio
sin el constante sentimiento y
el peligro inminente
de un heart attack poducido por que los malditos bichos
quieren “atacarme”.

En el patio,
las rosas,
recién asomadas
son una promesa de que la Primavera volverá pronto…

y con ella, las malditas lagartijas!
Puaj!!!!

A disfrutar del finde!
Nos leemos el Lunes…