Tiempo…

No importa desde donde lo mire…

De arriba…

de la izquierda….

de la derecha….

o hasta de perfil…

Mi viaje del Domingo,
me llena de emociones.
Me alegra ir a Argentina,
disfrutar de la gente, de la ciudad, de los afectos de siempre…
y de los por conocer.

Pero también me entristece saber que mi hijo se queda
y que por unos 5 meses no lo vamos a ver.

Me tranquiliza saber que va a estar acompañado
y me emociona saber todas las cosas nuevas
que va a ver y a aprender!

Todavía no nos despedimos y ya sueño con el reencuentro.
Me lo imagino hablando en Castellano,
más hombre, más maduro…
y me pregunto cómo pudo pasar tanto tiempo
si fué ayer que vinimos del hospital con él a upa…

Pero es su tiempo de volar,
de explorar,
de seguir su pasión
y de forjar una carrera.
Es su turno.

Todo lo que podemos hacer nosotros es apoyarlo…
y contar los días hasta el reencuentro!

“Hijo, creciste demasiado para mi falda,
pero no para mi corazón”

Autor Anónimo