Walter M., PobreSanta y mi intento de crochet…

La clase de Labores era pura joda.
Nadie tomaba en serio la materia
y lo que es peor todavía, nadie tomaba en serio a la pobre maestra…
(PobreSanta, no me puedo acordar el nombre)
Pero de alguna manera,
y seguramente por ése don mágico
que solo algunos maestros tienen,
la clase de Labores, no fué un desperdicio total.

Entre risas desubicadas,
papelitos volando de un lado al otro,
mandadas a la dirección
y miradas enamoradizas a Walter M.
(el galancito de la clase)
PobreSanta consiguió transmitirme los básicos:
desde cómo pegar botones
hasta bordar pañuelitos.



Si hubiera sabido cuando estaba en la clase de Labores,
que algún día iba a crecer,
hubiera prestado más atención…


Por suerte ahora tengo a Juan Google
que me refrescó
(pero no con el mismo amor)
lo que PobreSanta me inculcó de alguna manera,
y después de muchas idas y venidas,
hacer y deshacer
terminé mi primer intento de tejido al crochet.

No está perfecto y necesito mucha más práctica
pero estoy segura que
es más lindo que el de Walter M.!!!
jajajajajaja


“Volverse viejo es triste,
pero es lindo madurar”

~Brigitte Bardot~