Reencuentro


El empacar toda mi casa para la mudanza
me está permitiendo reencontrarme con cosas que
hace mucho tiempo no veía…
cosas que llegaron o traje alguna vez a casa
y que por una razón u otra guardé
para algún otro día,
para alguna otra ocasión,
o simplemente por las dudas….
Así me pasó con ésta sombrillita victoriana.
No tengo ni idea dónde la compré,
ni para qué
y ni siquiera cuándo.
Pero una miradita me basta
para saber por qué….
Estoy segura que me enamoré del color.
aún con las manchitas de la edad
y de la tela con la que está hecha
aunque tenga un agujerito….

Estoy segura que me enamoré de los detalles
y de su construcción,
imposibles de encontrarlos en las cosas hechas hoy en día…

Y estoy segura que éso fué lo que sentí
cuando la compré
por que ahora me pasó de nuevo: me re-enamoré!…

Sin querer puse en práctica algo
que siempre resulta:
Cuando tenemos demasiadas “chucherías” a la vista,
es una buena idea moverlas de lugar
y guardar algunas en una caja.
El cambio de estaciones es una buena oportunidad
para sacar las que estaban guardadas y cambiar el decor otra vez.
Es una práctica que nos permite re-enamorarnos
de las cosas que ya teníamos
y disfrutarlas nuevamente bajo una mirada
totalmente nueva.


“La simplicidad es la máxima sofisticación”
~Leonardo DaVinci~