Una de madres…

Me tomó por sorpresa.
Fué tan rápido…
las palabras salieron tan a las apuradas
que casi se perdieron en el aire.

Por suerte,
estaba prestando atención y mucha.

No se si fué consecuencia de la distancia,
o una señal de la nunca bien ponderada madurez,
o un fallido como diría el viejo Sigmund…
pero la cuestión es que pasó,
lo dijo!


Yo me quedé tan sorprendida que ni le pude contestar.
Sentada al lado del teléfono,
totalmente muda…
ni siquiera un
Qué??????
me salió!

Pero les juro que pasó.

No, no tengo pruebas.
Ojalá las tuviera!
Lo único que les puedo decir es
que no pierdan las esperanzas…
yo sé que es difícil
y a veces llegamos al borde de la locura,
pero creanme chicas: pasó!

Mi hijo dijo “las” palabras…
“Mami, tenías razón”

Y después de una pausa,
de un silencio perfecto y eterno,
después que nos dijimos chau y colgamos el auricular
me senté a saborear el momento…

sintiendo que si, chicas…
los chicos crecen
y la adolescencia en algún momento se cura!!

Aguanten!!!!
jajajajajaja