Shabby que te quiero Shabby!

Pintura descascarada,
Celestes y amarillitos suaves,
rosas románticos….


Pátina,
metales oxidados,
muebles antiguos que muestran con orgullo la edad…

Texturas…
muchas texturas…

y flores frescas…

Todos los ingredientes para una ambientación muy “Shabby Chic”.

El estilo que hoy en día cuenta
con tantas admiradoras y fieles seguidoras,
comenzó antes,
mucho antes
de que Rachel Ashwell lo hiciera popular.
El movimiento se remonta al Siglo XVIII,
a lo que se conoce como Cottage Style.



En aquellos tiempos,
los menos privilegiados del Sur de Francia,
se empeñaron en traer un poco de alegría y color a sus modestas casas.

La inspiración: sus jardines
La solución: pintura!

Los franceses de la clase trabajadora pintaron sus muebles
para cubrir y disfrazar las maderas rústicas,
viejas,
o de poca calidad
de sus muebles…
Les suena familiar?
Como ven chicas,
algunas cosas nunca cambian!

Durante tiempos difíciles,
la creatividad se despierta.
Aquellas cosas que poseemos se vuelven aún más importantes
y los proyectos hechos a mano que recibimos o entregamos,
invalorables!

Así que no más excusas.
Reusen
Reciclen
y
Repinten…
transformen algo que ya tienen
en algo digno de adorar!

Y si el marido, novio o peor es nada
les dice que no es una buena idea pintar
la mesa que era de la Tía,
(si…
aquella que está en la piecita donde nunca nadie entra)
o cubrir la silla de la abuela…
(la del terciopelo rojo todo gastado!)
please, no lo escuchen!!!