Lunes verde…

Nunca me importo no tener un lugar destinado
puramente a mi trabajo.
Juro que no.
Mis dos lugares de trabajo fueron siempre el garage
o el family room, dependiendo del proyecto.
Muebles grandes, pintura = garage
Trabajos manuales, costura = family room.
Usar estos dos espacios me limitaba un poco
por que mi marido siempre quiso guardar el coche adentro
(por ende, tenia que dejar todo limpio y ordenado cada vez)
y por otro lado, el family room dejaba de ser
taller para convertirse en family room
a las tres de la tarde,
cuando el resto de la familia llegaba a casa.
Asi me las arregle por anos, no problem!
Es mas, cuando salio el libro
“Where women create”
(Donde las Mujeres Crean)
y me mostro donde creaban otras mujeres, pense:
“Hace falta tanto lugar para crear????”
1-
Muebles llenos de chucherias lindas de pared a pared…
2-
Cajones y cajoncitos lindos repletos de tentaciones…
3-
Canastos y recipientes vintage llenos de inspiracion…
4-
Metros y metros de fantasia esperando ser transformada.
5-
Y ahora,
mientras espero que el container salga de la Aduana
y me como los codos desesperada por crear algo,
por fin tengo la respuesta a mi pregunta:
No, no hace falta tanto lugar para crear,
pero yo quiero uno igual!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Lindo, ordenado por color y tema.
Obsesivamente organizado.
Donde la obsesion dure mucho
y la organizacion nada.
Un lugar donde pasarme horas entre pegamento,
papeles,
telas, botones y tijeras.
Quiero algo de todo lo que tienen esas malditas fotos!!!
Me muero de envidia, OK???
Envidia total.
Y no de la envidia sana, no.
A la miercoles con la envidia sana.
Envidia bien envidiosa
Ahi esta, lo dije y no me arrepiento.
A decir verdad,
me siento mucho mas relajada ahora que lo admiti…
casi diria con una “calma interior”
que casi, casi me permite admirar estas fotos
y sonar con el dulce momento
en que me reencuentre con mis materiales…
Creditos:
1 a 5: “Where women create”