De maridos, merluza y reciclaje

Anoche volví a casa tarde y cansada.

El tipo de día que, para ser sincera,
no me gusta para nada.
Salí de casa temprano
salté de un lado para el otro todo el día
y cuando por fin volví a casita
ya era de noche, me dolía todo
y todavía me quedaba pensar en la cena.

Pescado, había solicitado Edu a la mañana,
así que con la merluza bajo el brazo
y como última parada del día,
entré en la verdulería de abajo.
Mientras el muchachito simpático
pesaba los tomates
yo pensaba…
Cuántas cosas lindas se podrían hacer
con éstos cajoncitos!

Inmediadamente,

y por ésas cosas locas de la “asociación libre”
me acordé del esposo de una lectora,
(no doy nombres…ella sabe de quién hablo!! jajajaj)
que el día que vino a mi casa me dijo:
“Por culpa tuya la tengo a mi mujer
volviéndome loco revolviendo volquetes…
Yo, que trabajo de saco y corbata,
ahora ando buscando en la basura una
“puerta de miércoles como ésa”
(apuntando al rincón de MI living!)
Comentario que me hace sonreir cada vez que miro
para ése lado del living…

Ustedes estarán pensando adónde quiero llegar con todo ésto…
yo también!

Veamos, donde estaba…
Merluza-Tomates-Verdulería-Cajones
Señor de Saco y Corbata
ah, si…reciclaje!!

Así fué como nació ésta entrada
(que más que entrada parece una sesión de Psicoanálisis)
dedicada a todos los esposos que a pesar de no entendernos,
revisan las basuras para dejarnos contentas…

una entrada dedicada a los cajones…

y a todas las cosas lindas
que se pueden hacer con ellos.
Cosas que nos sacarán una sonrisa,
cuando lleguemos a casa tarde,
cansadas
y con la merluza bajo el brazo.

Créditos:
Fotografías de Country Living