Antes y durante…

Hay una diferencia,
me parece a mí,
entre amarillito alegre
y amarillo histérico.

Mi cocina, cuando alquilamos el departamento
era amarillo histérico,
casi diría… esquizofrénico.

Un amarillo “intenso”
que cuando aplicado indiscriminadamente a
cerramientos,
muebles
y azulejos de piso a techo
se volvía un poquito
“too much”
y que debía ser camuflado antes que
Edu llegara a Buenos Aires
y me matara por haber alquilado ése departamento!

Gracias a un pintor, pintura para azulejos
y la supervisión de Marcela,
“domamos” el amarillo
y después de un par de semanas,
el “yellow submarine” que hubiera asustado
hasta a Los Beatles

se convirtió en un lugar un poco más vivible!

La pared blanca donde antes estaban los estantes
es ahora la pared con el cuadro que Cami pintó
cuando tenía 6 añitos.
El marco, super antiguo,
pude llegar a ser algo inusual en una cocina,
pero por qué no????

La mesa es chica
y los asientos todos distintos
pero es el rincón que elegimos
para un desayuno o unos mates a la tarde.




Las alacenas todavía son amarillas…
no, amarillitas
pero la pintura tan perfecta me pone un poco nerviosa
así que andan necesitando un poco de lija…
mientras tanto,
las alegro un poco con tiradores con un look vintage.

Es acá que está la araña pintada que ya mostré en otro post…

y el mueblecito que quiero tanto…

pero como dice el título de ésta entrada,
ésto es solo el antes y el durante.
Todavía falta un poco más para el después
y cuando esté listo, se los muestro!