Siempre hay más…

A simple vista estaba el bowl
con los recuerdos todavía frescos de la Navidad…

y nosotros con nuestros cafés mañaneros…

y más atrás…
ahí donde casi no se veían,

una compañía inesperada…

Bajo el sol porteño,
la visita de palomas alegraba el balcón.

Posaban como invitándonos a mirarlas,
a fotografiarlas…

Una simple manera de recordarnos que siempre hay más
si nos animamos a mirar un poquito más allá…


“No es nunca demasiado tarde

para ser aquel que podrías haber sido”

~George Eliot~