Sorpresa!


El almohadoncito de la corona
que mostré el otro día
suscitó una serie de emails y comentarios
lo cual se traduce en nuestro mundo a:
“HayQueHacerAlmohadonesConCorona”

lo que inmediatamente me pone en un estado de
Oh La La París!

Cuando el calor aflojó un poquito…
a la pipetuá qué calor que hizo!!
y dejé de transpirar más queMarie Antoinette en la guillotina,me dirigí al “Onze”
no falta de ortografía, lo escribí en Francés
o como le decimos amigablemente elOh La La Onze
qué nivel!!!!
a comprar tela…




Y vaya que sorpresa me llevécuando en el Oh La La Onzeencontré Toile Rosa!



Oui! Oui! Rosa!!…
perfecto para unos almohadones nuevos.
Algo que nunca había vistoy que le haría temblar las rodillasa la mismísima Rachel!




Le Oh La La Onze, como cualquier otro lugar,
tiene sus sorpresas,es solo cuestión de dejarse sorprender…
tenelo en cuenta hoy cuando salgas a la calle
a ver si todavía tu “toile rosa” está ahí cerquita
y vos te lo perdés!!