Pintar o no pintar…

ésa es la cuestión…
No hay duda que hubiera quedado divino
con una mano de pintura nueva,
algún color de moda…tal vez aqua,
Pintura fresca.
Pintura que lo cubre todo.
Pintura que lo borra todo.

Pero hay ciertas cosas,
de cierta edad
a las que prefiero tal cuál están.

Es algo así como
me hago el lifting o no me hago el lifting?
Nada en contra de la pintura nueva
y nada en contra del lifting
(solo un pánico congelante a la jeringas
y a las cuchillitas…)
pero hay veces que las marcas de la edad
deben llevarse con orgullo.
Marcas del dónde estuvimos,
del qué hicimos
recuerdos de lo vivido.
 Marcas que en éste caso preferí,
después de mucho debatir,
mostrar y celebrar.

Solo un pequeño maquillaje.
Porque ahora,
el mueblecito que habitó el baño de mis hijos
por años,
va a vivir en mi cuarto.
 

Con sus marcas,

sus “arrugas”,
sus años que no son pocos
y todo su glamour que si es mucho!



FELIZ SEMANA!

“Nadie se vuelve viejo solo por vivir muchos años.
Nos ponemos viejos también
cuando desertamos de nuestros ideales.
Los años nos arrugan la piel,
pero el renunciar al entusiasmo,
nos arruga el alma”

~Samuel Ullman~