Febrero…

Se fué el cortito.
Y con él,
por lo menos aquí en el Hemisferio Sur,
y para la mayoría de la gente,
el encanto de las vacaciones y
la promesa del descanso.
Digamos que mañana,
“oficialmente” comienza el año.
La ciudad se volvió a llenar de gente
y los ruidos y los bocinazos
 ya alcanzan los niveles de siempre.
Mañanas y noches fresquitas,
días soleados con una temperatura
que te invita a caminar por la vereda del sol
Chiquitos con mochilas nuevas
y zapatos lustrados que indican que las clases acaban de empezar…
Papás que salen más temprano de casa
para dejarla a la gordita “de pasada”….

…y mamás que saborean con anticipación
ésas poquitas horas que ellos están en la escuela
para hacer algo “para ellas”
que no es más que hacer “algo para la familia”
por que cuando mamá está feliz,
todos están felices…o no?

Se fué Febrero.
Un “Toco y me Voy” de mes
tan cortito, pero tan cortito
que siempre me deja en la boca un
 gustito a quiero más!