La ciudad que me enamora…

El vivir en el medio de la locura de Buenos Aires
nos permite disfrutar de la tarde dominguera
sin la necesidad de planear mucho….
Una corta caminata desde casa nos lleva a los bosques de Palermo,
donde ésta vez, no nos reciben solo los choripanes…

sino que éste Domingo,
la oferta es una poco más saludable….

Turismo Gastronómico,
me gusta el concepto…
conocer la ciudad y comer:
definitivamente algo que puedo hacer seguido!

A las pruebas me remito:
tomates secos,
rúcula,
queso gruyere,
emulsión de berenjenas y
pan integral.
Delicioso!!

A  unos pocos metros,
una de las entradas al Rosedal…

un lugar que enamora a los locales y a los turistas por igual…

y un poquito más allá:
El Puente Griego…

…limpio, cuidado,
tan diferente a como se veía veintipico de años atrás
cuando me fuí de Buenos Aires!
Un lugar romántico como pocos.
A quién no le robaron un beso alguna vez
paseando por Palermo?
Desde allí la vista del lago…

…sus habitantes…

y las posibilidades…
…ya sea un poco de ejercicio

o un mate compartido bajo la sombra de algún árbol.

La caminata de vuelta a casa
nos permite pasar por delante del 
“Monumento de los Españoles”
y admirarlo envuelto en una bandera celestial.

Buenos Aires me enamora como nunca antes
y me regala  la posibilidad de apreciarla cada día un poco más,
éste finde no será la excepción…estoy segura!
También estoy segura que entre paseo y sorpresa
me guardaré un tiempito para crear algo lindo!
Nos leemos el Lunes…