La cocina

La futura cocina
no tiene alacenas colgantes
y yo empecé a fantasear con una 
donde todo
(o casi todo)
esté a la vista…
Cosas lindas  a la vista…

Fuente









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Cosas útiles a mano….
la idea me parece tentadora
y fácil de lograr.



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Pero…siempre hay un pero…
qué hago con mi falta de orden?
o para llamar a las cosas por su nombre:
qué hago con mi desorden?
Qué hago las noches cuando no tengo ganas
de secar y guardar?
No se va a ver así de lindo como en las fotos…

Pensaré la mañana siguiente
por qué no le habré puesto puertas?

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Qué podrá más?
el deseo irresistible
o la realidad  innegable?

Por ahora,
va ganando el deseo irresistible
por que como la cocina nueva
es muuuuucho más chica que la de ahora,
en ella,
tendré solo lo necesario:
la vajilla blanca de todos los días,
los vasos,
las tazas de café,
el bowl de la ensalada…

algo como ésta foto
(pero en cantidades mucho menores)

Libros de cocina no tengo…
los compré alguna vez,
les saqué el polvo más veces de las
que me quiero acordar
y los terminé vendiendo en un garage sale
con un cartel que decía:
“Oportunidad: sin usar!”

Como ven,
me estoy tratando de convencer hasta cuando escribo
por que en el fondo de mi corazón,
se que quiero una cocina 
con estantes a la vista…
y me parece que me voy a dar el gusto….
por que si no es ahora…
cuándo?

“Vivir el momento…
de éso se trata!”

~D. H. Lawrence~