Bienvenidos

Cuando la Señora de la Inmobiliaria
nos recibió en la Planta Baja nos dijo:
-“Antes de subir déjenme decirles que esta 
es una propiedad muy inusual…”
A lo que Edu respondió:
-“Nosotros somos una familia muy inusual,
así que tal vez este departamento
sea para nosotros”
Y así nomás fue que el departamento inusual
se transformó en nuestro nuevo hogar…

…no sin antes pasar la prueba de fuego:
entra la mesa del comedor????
El lugar nuevo tiene 50 metros cuadrados 
menos que el anterior
lo cual no me molesta
siempre y cuando 
haya lugar para la mesa del comedor…
Mi mesa es una antigua mesa de sastre.
Sobre uno de los bordes,
conserva todavía el metro de bronce
con que los sastres median la tela….
y no hace falta que les diga
cuanto la amo!

Sobre una de las paredes,
una pintura que conseguí en un mercado de pulgas
y dos candelabros le hacen compañia…

Como centro de mesa,
una sopera antigua…

Enfrentada al cuadro,
sobre una pequeña pared, 
la cómoda que antes estaba en el recibidor…

con algunos detalles
que nos acompañan hace años…

Cuando decoro, me gusta agregar
detalles que llevan tiempo descubrir,
sorpresas que no se ven a primera vista…
la bandejita antigua,
en la parte de arriba de la pared,
es una de ellas…
Es en este ambiente
donde ahora descansa la puerta antigua
que desconcertó a la gente de la Aduana
 o sea 
“la puerta esa de miércoles que mi mujer
quiere que le consiga”
como la llamó el marido de una de mis lectoras!

El comedor abre al balcón terraza

 y al living…

No muy inusual hasta ahora,
pensarán Ustedes,
pero hay mucho más para ver…
otro día la seguimos!