El roperito verde…

Las mudanzas implican cambio y adaptación.
No solo para nosotros
sino también para los muebles y objetos que poseemos,
sobre todo,
cuando no queremos deshacernos de lo que queremos mucho.
Ese es el caso con mi roperito verde.
Lo compré hace muchos años
y nunca le hice nada.
Alguien lo pintó de un color verde oliva
y por años Papá guardo ahí algunos de sus sacos y pantalones.
Cuando nos vinimos a Buenos Aires,
el roperito verde se ocupó de esconder
el cesto de la ropa para lavar.

Al departamento nuevo,
el roperito verde,
llegó sin una misión específica…
en realidad llegó sin saber ni siquiera
si había lugar suficiente para él.

Pero por ésas cosas del azar,
la pared del pequeño comedor diario
se enamoró del roperito verde
y no lo dejó ir….
Ropero en el comedor?
Hmmmm….
Estantes urgente!

De roperito a alacena….

…aunque no perdió el barral de colgar,
por que uno nunca sabe cuando
 se va a necesitar un ropero de nuevo!

Mientras tanto,
el ropero/alacena
me solucionó la vida y
me organizó la cocina
Por éso lo decoré con cositas lindas…

…por que se lo merece!

O no????

“Si realmente quieres entender algo,
trata de cambiarlo”
Kurt Lewin