El después de la Fiesta…

La fiesta de ayer tuvo para mí,
un significado especial,
por que en el medio de la semana,
todas sin excepción,
nos tomamos un rato
para admirar y celebrar algo simple
pero no por eso sin importancia.

Ayer compartimos patas flojas,
tapizados gastados,
cueros marcados por el tiempo,
almohadones hechos a mano….
Compartimos también las historias detrás de ellos
y como llegaron a nosotros.
Algunos fueron regalos,
otros encuentros casuales.
otros rescates suertudos.

Algunos de los sillones estaban impecables,
sus fundas relucientes,
la madera lustrada,
como sonriendo para la foto…
Unos tenían hermanos mellizos
mientras otros eran los protagonistas únicos e indiscutibles
de espacios cuidadosamente pensados.

Y todos, todos, todos,
fueron homenajeados con orgullo por sus dueñas
quienes abrieron sus puertas
y nos mostraron un poco más de su mundo
y por lo tanto,
un poco más de ellas….

Tengo que admitir que de todas las fiestas que organicé
ésta fué la que más me gustó,
por que sin querer,
nos permitió enfocarnos y celebrar  la simpleza de lo cotidiano.
Y éso no es poco!
Por que es gracias a ésas cosas cotidianas y simples
que nos reciben diariamente en casa
es que sabemos que estamos
donde debemos estar.
Gracias por participar!