Antes y Después…


Los crayones pasaron a ser
brochas gordas…

… el papel se convirtió en muchos casos en madera vieja…

y el preparar las producciones y
el decorar mi showroom
es casi casi como  jugar a “la casita”.

Me sigo ensuciando tanto
como cuando pintaba con témperas…

…o como cuando hacía comiditas de barro…

Salgo todos los días a jugar a la vereda,
aunque ahora muchos de mis compañeros de juegos son virtuales
y la vereda  sea mucho más ancha y larga…
y la llamen red.

Y cuando me canso,
me voy a casa a descansar
y a pensar con qué puedo jugar mañana…

Mi trabajo me permite seguir jugando
y de alguna manera mantener viva la niña en mí,
por éso me gusta
y lo celebro…

Este finde,
y sobre todo éste Domingo Día de Niño
no nos olvidemos de celebrar haciendo lo que nos gusta…
crear algo lindo.
No nos olvidemos
de abrir la puerta,
y salir a jugar!
Feliz Día del Niño!
Nos leemos el Lunes…