Un pequeño-gran cambio

Dicen que todavía falta
la “Tormenta de Santa Rosa”
y una olita más de frío
pero la temperatura de los últimos días
nos llevó a abrir las ventanas,
ventilar la casa
y a encontrar rinconcitos 
con necesidad de cambio.

Por éso hoy un paso a paso
que te permite lograrlo en pocos minutos
y sin perjudicar el presupuesto familiar,
por que quién no tiene en casa
una pantallita queriendo lucir mejor en la 
temporada que se inicia?
Para pasar del blanco convencional y a veces aburrido
a algo con mucha más onda,
necesitás la pantalla en cuestión
y elegir una tela que te haga decir:
-Esa es la que quiero! cuando la veas…
Este trabajo super simple
se hace todavía más rápido
 con la ayuda de algún pegamento en aerosol 
por que una vez rociado sobre la pantalla,
te permite estirar la tela,
ubicarla bien,
deshacerte de arrugas…

…y finalmente cortarla 1 cm más grande que la pantalla a cubrir:

Con la pistola encoladora
o cemento de contacto,
pegá la tela sobrante del lado de adentro,
como si fuera un dobladillo…

y agregá de la misma manera un galón
al borde de la pantalla,
tanto por afuera como por adentro
para que te quede prolijo y bien terminado.
Una terminada…

y 10 minutos más tarde,
 las dos listas para las fotos:

Así las presenté en el Showroom:
sobre un postigo antiguo color aqua…
no quedan divinas?

Ahora solo me falta aplicar la misma técnica
a un par de lámparas que necesitan un cambio
en mi propia casa.
Me parece que va a ser una buena manera
de decir
-Hola Septiembre, te estaba esperando!