Del tomate…

 Si, loquitos por los “Tomates Confitados”, así somos en ésta familia.
Notaron que en los menús aparecen sobre todo en rellenos de sandwiches ricos?
Jamón crudo,
rúcula,
queso brie,
tomates confitados…

Bueno, si dice “Tomates Confitados”, yo lo pido

por que estoy segura que me va a gustar.
Y no solamente los elijo cuando como afuera,
también los hago en casa por que son muy fáciles de preparar:

Elegir tomates firmes pero maduros y lavarlos bien.
Hacerles una “X” usando el cuchillo en la parte de abajo.
Hervir agua y una vez en ebullición,
sumergir los tomates por un minuto o dos.
Sacarlos del agua caliente y sumergirlos en un bowl con agua helada
(ésto impide que se sigan cocinando)
Pelar los tomates tirando de la piel donde hicimos la “X”.
Cortarlos por la mitad, horizontalmente
y colocarlos en una asadera para horno.
Rociar con aceite de oliva.
Orégano.
Sal
y un par de cucharadas de azúcar blanca.
Agregar a la fuente dientes de ajo aplastados, pero sin pelar

Después de una hora de horno,
los tomates se vuelven dulzones
y perfuman toda la casa con un aroma de
EstoyEnItaliaYDeAcáNoMeMuevo!
que solo la mezcla del aceite de oliva,
con el ajo y el orégano puede crear!

Se pueden servir como guarnición de carnes
o usarlos en la pizza del viernes a la noche
o el sandwich del sábado al mediodía.
También se pueden enfrascar y conservar en la heladera
(pero ésto es solo para la gente con mucha fuerza de voluntad,
acá en casa no duran!)
Los dientes de ajo, untados sobre una tostada son espectaculares!

Si, por supuesto que se puede mojar el pancito en el aceite…
dale, no pasa nada,
en ésta casa no le damos mucha bola a la etiqueta….

Eso si, los servimos en una fuente divina
y con un cucharón enlozado amoroso!

Antes de salir corriendo a la verdulería a comprar tomates,
pasá por lo de Nika y deleitate con los otros macros!