Una de marcos

No piensen que yo ando por la vida
buscando marcos antiguos.
En realidad ellos me buscan a mi.
De verdad!
Yo solo me entrego a ellos,
los observo
y en ése momento en que mi corazón se saltea un latido
de la emoción,
me dejo llevar,
 saco mis pinturas favoritas
y los coloreo con los colores más pasteles que tengo…


Lo mío no involucra ninguna ciencia 
ni ningún esfuerzo.
Cómo no morir de amor ante sus molduras?
Cómo no regalarles una vida nueva
y la posibilidad de lucirse impecables en cualquier pared?
Los marcos antiguos son una de mis perdiciones,
por éso cuando los encuentro ellos me encuentran a mi
los compro,
los arreglo,
los pinto
y cuando no queda otro remedio de vez en cuando, los vendo.
Me gusta pensar que se lucirán tanto 
como los de las fotos que me inspiran…
y que sus nuevos dueños los amarán tanto como yo.
Provee las pinturas para éstos proyectos.
Gracias Rex!