Los primeros doce…

Si bien los muebles de mimbre tuvieron su apogeo
durante la Epoca Victoriana,
el arte de crear y tejer fibras como 
rattan, 
caña
o rafia data de mucho antes 
sobre todo en la fabricación de canastos.
Pero fué su resistencia a la humedad y al calor
lo que convirtió al mimbre en favorito en zonas de veranos húmedos
y temperaturas elevadas.
Es de allí, de una de ésas zonas de veranos tórridos en USA,
que me llegó el escritorio que tanto quiero.
Lo compré hace unos 12 años calculo
y nunca le hice nada,
a pesar que mal no le hubiera venido.

Pero todo llega, 
y el día de darle una nueva cara al escritorito también.

La madera de la base recibió una buena lijada
y 3 manos de
Esmalte Satinado Blanco.
Las patas y todos sus detalles amorosos…
2 manos de Esmalte color Enaltecer de Alba…
Y como por arte de magia,
y como suelen hacer los muebles antiguos,
el escritorito viejito comenzó a sonreir…

Será por la buena compañía?

…o por el lugar privilegiado que le tocó en la casa?
Debajo de la ventana,
por donde entra el sol a la mañana
paso obligado para las habitaciones?

O será que,
como todos los muebles antiguos a los que les damos la oportunidad,
está simplemente agradecido y feliz de seguir acompañándonos?

 Sea por lo que sea,
vamos por otros 12 años más!

 “No reniegues de volverte viejo,
es un privilegio que se le niega a muchos”
~Autor Anónimo~
Las pinturas usadas en éste proyecto
las podés encontrar en