Lo justo y necesario

Nuestro cuarto es chico.
Nos queda justito de hombros,
no…no apretado…
justito…
 pero al mismo tiempo cómodo.

Algunas cosas en él ya las mostré varias veces:
el respaldo de la cama por ejemplo,
(que no es respaldo sino una piecera de cama
convertida en cabecera)
Y el cuadro que siempre cuelgo arriba,
una lámina antiquísima del pintor francés
Paul de Longpre
quién supo captar la belleza de las flores como pocos…
lámina cuyo marco recibió para ésta casa
una manito liviana,
casi un “wash” de pintura color aqua…

A pesar de ser de dimensiones “acotadas”
nuestro cuarto nos da suficiente lugar para un
“Rincón de sueños” como nos inspiró Nika desde su blog.
 Mi mesa de luz…
 

y algunas de las cosas que amo
como el cuadro que me regaló mi hermana Clara…
y un cuadrito que compré en el negocio de mi amiga Sue…

…también hay lugar para un poquito de desorden
y cosas que no vuelven a su lugar…

Del otro lado,
la cómoda ya arreglada…

y la foto de las dos personas que ocupan nuestros pensamientos
cada noche antes de que cerremos los ojos…

Nuestro cuarto es muy luminoso
por que tiene vista a la terraza…

y en él está la EscaleraQuePacientementeEsperaSuMakeover
que permite subir al vestidor…
(vieron? al final tengo lugar hasta para un
“Rincón de Pesadillas”!)

y desde donde se puede fotografiar el cuarto en su totalidad…

Nuestro cuarto nos queda justito,
no hace alardes de grandeza,
pero nos resulta simpático y acogedor…
Es un  buen lugar donde amanecer cada día
y donde cada noche sentir
que estamos donde estamos supuestos a estar….

“Se necesitan manos para construir una casa
y corazones para construir un hogar”
~Autor Anónimo~