Lo que se ve desde abajo

Es casi imposible ser turista y no parecerlo.
Y no pasa por el idioma
o por como nos vestimos.
Digamos que la cámara de fotos
colgada al cuello y el mapa doblado
asomando  todo arrugado desde el bolsillo trasero
no ayudan…

pero lo que delata al turista,
en cualquier parte del mundo,
es su forma de caminar con la cabeza hacia arriba.

Será por que cuando estamos de vacaciones,
sin preocupaciones y horarios,
 se nos aliviana la cabeza y  podemos levantarla sin dificultad?

Algo de éso estoy segura que hay.

Cuando estamos de vacaciones
tenemos una actitud más de “respirar soles”
que de “juntar monedas” como leí alguna vez…
Cuando de vacaciones,
yo tampoco escapo a la regla turística
y casi como en un intento de meterme en cada casa,
dirijo la vista hacia arriba;
donde desde la ventanas,
se asoma la cotidianeidad del lugar…
Y hoy que no soy turista, me pregunto?
Si abriera mis ventanas hoy,
si dejara asomar mi día a día…
qué verían los turistas pasando por la calle?