Llegó el momento…

Llegó la hora de los festejos.
La sidra y el pionono en la heladera,
los regalitos bajo el árbol,
las lucecitas tintileando
y la bombacha rosa lista para ser estrenada.
Llegó la hora de los reencuentros,
aquellos tan esperados
y alguno que otro que esperábamos obviar…
y de los que no podemos escapar
La hora de las resoluciones de fin de año
para aquellos que las hacen
y
 de los balances para aquellos que se animan.
Llegó el momento que llega cada año
y que sin embargo nos sorprende siempre
y cada vez más rápido…
que nos deja mirándonos los unos a los otros con cara de
YaLlegóLaNavidad???
o
DiosMíoComoSeFuéElAño!!

En caso que tengas la sensación que nos han robado horas o días,
no.
No nos robaron nada, te juro!
Tuvimos cada uno de ellas,
cada una de las 24 horas diarias
y cada uno de los días que estábamos destinados a tener.
Y te digo más!
(atención que ahora viene lo más importante de éste post…)
Dentro de muy poquito el reloj vuelve a cero
y comienzan a correr los días nuevos.
365 posibilidades nuevas
365 días para hacerlo todo de nuevo pero mejor…
llenos de ratitos que ojalá sepamos vislumbrar
y aprovechar para crear cosas lindas.
El 2016 espera,
solo tenemos que abrir la puerta para salir a jugar,
yo sé que no estaré sola
y eso me emociona y motiva.
Gracias!
Si, llegó el momento de desearles una 
Feliz Navidad
en paz y en familia
y que el 2016 llegue con esperanzas renovadas!
Me tomaré unos días para disfrutar 
de mis horas nuevitas y frescas en familia
y volveré después del 3 de Enero…
por que si,
también llegó el momento de descansar.
“Encara el Año Nuevo con la determinación
de encontrar las oportunidades escondidas en cada nuevo día”
~Michael Josephson~