Mi rutina y yo

La rutina no es tan mala.
Es más,
yo disfruto de la mía,
sobretodo la mañanera.
Como regla general me despierto una o dos horas antes
del resto de la familia.
Ese es “mi tiempo”

Una vez que bajo,
Desconecto la alarma.
Apago las luces de la entrada.
Abro todas las ventanas y ventanales
del living, el comedor y la cocina.
Pongo el agua para el café.
Prendo el televisor.

Si, en ése orden.

Con el primer café de la mañana,
rico y humeante
me siento a la computadora
con no otra compañía que el silencio al que solo puede interrumpir
 el relator de noticias.

Ahhhh!
los placeres de la vida.

La rutina matinal,
mi rutina.

Mía y de nadie más….

Ese delicioso rato en que se despiertan las neuronas,
se acomodan las ideas.
Ese rato en que las únicas necesidades a satisfacer son las mías.

El rato antes de los
-Qué vamos a comer?
-No sabés donde está el pantalón azul?
-Maaaaa…me lavás la camisa para mañana????

El momento antes de asumir el puesto de
GerenteGeneralEncargadaDeProducciónyTenienteDeMantenimiento
de mi hogar.
Delicioso momento que se vió interrumpido hoy…
Cuando bajé, la vida misma me recibió de forma bulliciosa:
ya estaba Edu en la cocina,
(la alarma que no desconectó me despertó a mi
y al resto del vecindario!)
ya se había conectado en mi computadora
y en una catarata de palabras incomprensibles en ése momento 
balbuceaba algo así como:
-Qué colectivo me tomo para ir hast………………..

Epa!! Epa!!
qué pasó hoy con mi rutina???
Organicémonos!
Organicémonos!
No sabía que hoy la mañana iba a ser distinta
Mi momento se escabulló sin yo siquiera darme cuenta
y a mi solo me quedó el resto del día para extrañarlo.
Delicioso momento que se hará rogar hasta mañana a la mañana
cuando mi rutina y yo nos volvamos a encontrar.
  
No sé por que la rutina tiene tan mala fama,
la mía es una de mis mejores compañeras.
Mi rutina y yo nos entendemos,
si no tenés una…te la recomiendo!