En casa de herrero…

…ya saben como sigue el refrán
no es cierto?

y quién no lo ha dicho en algún momento…!

Yo más de una mil veces…
sobre todo en el último mes
desde que comencé a dar una clase donde cada alumna
sale con una lámpara de alambre haaarrrrmoooosaaaa
bajo el brazo.

(Tirada de modelos ando hoy!)

Mientras yo, la profe,
las recibo con ésto colgando del techo de la entrada…
Hello!!!
Tulipa rota y uno de ésos engendros nuevos,
una mala reencarnación de lo que en algún momento
llamábamos lamparita:

Muerte al diseñador!
 Alambre,
pinza,
rulitos,
(la misa técnica usada en el proyecto que les mostré
hace unos dias y que pueden refrescar acá)
y
caireles antiguos.
Lo más complicado de éste proyecto fué hacer las fotos!

Es un espacio muy estrecho,
con buena luz.
Las paredes tienen hermosas molduras originales
a las que obviamente no quise tapar…

Tampoco quería nada que distrajera la atención de la
madera y del vitraux de la puerta también originales…

Por éso la opción de una araña de alambre, artesanal,
tan en contraste con la formalidad del espacio
me pareció interesante y divertida…
(que las 3 modelos me hayan dicho
– “Dale, dejate de hinchar y hacete una”
también tuvo que ver con la decisión)

Y mientras me cuelgo de todos lados
tratando de captar una buena foto…
(con muy poco suceso, de más está decirlo)
…me acuerdo que tengo una lamparita grande, blanca…
y cambiazo!
Ahora si,
se hizo la luz!
que sigan pasando las alumnas a la clase de alambre
que ahora la profe ya tiene la suya…