Si lo hacemos, lo hacemos bien.

Hoy tengo un par de truquitos 
para cuando te toque pintar pino.
Primero:
mantener los stickers y el pino separados.
Lamento decirte que no han sido creados para coexistir
y compartir el mismo espacio.
No, de verdad.
No los juntes.
Ni dejes que las criaturitas que comparten tu hogar lo hagan.
Capishhhh???
Algún día me lo vas a agradecer,

Porque sacarlos requiere tiempo
y paciencia de monje del Himalaya.
Te sobran alguna de las 2???
No, no es cierto???
Bueno, eso se necesita para que el pino te quede así
después de putear despegar un rato largo.
Ah!
también se necesita mucha lija…

Segundo truquito:
Estas manchas, ojos o nudos oscuros
tan típicos de la madera de pino
tienden a manchar el trabajo de pintura.
Aparecen con el tiempo
y te presentan batalla aunque los pintes encima
un millón de veces…
(casi casi la misma cantidad de stickers
que tuve que sacar…)
por eso es necesario darle primero
dos manos de 
Fondo Blanco Para Madera

y recién después pintar con el fantástico y nunca bien ponderado
Esmalte al Agua.

Y por que no agregarle un poco de pátina
y un decapado leve??
Cualquier cosa menos stickers!!
(perdón que vuelva al tema pero creo que necesito terapia antistickers)

Y ahí está,
un baúl de pino que sobrevivió el ataque infantil
y
que espera su tapa cubierta de arpillera para ser totalmente divine!

Sin stickers
y con mucho amor blanco…
Todos los productos usados en éste proyecto
cortesía de: