De éste lado de la puerta

Esta puerta divide mi día.
Del otro lado, 
atrás de la puerta desde donde estamos ahora,
está mi taller.
Allí trabajo.
Allí están las pinturas,
las lijas,
los pinceles,
los delantales y las manchas.
Es allí también donde doy clases
y donde sobre la mesa de trabajo
se despliega el mundo del reciclado
que envuelve mi trabajo.
Y es de éste lado de la puerta  comienza mi casa.
Una sola puerta divide los dos mundos
y si bien durante el día
transito entre los dos mundos sin siquiera pensarlo,
la puerta se cierra generalmente alrededor de las cinco de la tarde
para ser abierta recién a la mañana siguiente…

Tengo la suerte de no tener que lidiar con el tránsito
de vuelta a casa
con lo cual el cambio de puesto es casi instantáneo.

En solo unos segundos dejo de ser
la CEODeLoVintageEnBuscaDeUnCambio
para pasar a ser, como cualquier ama de casa,
 la CEODeCuantaTareaSeNecesiteParaQueLaCasaSigaFuncionando…

No hace falta, obviamente,
hacer el listado de las mil cosas que ésta última posición implica,
por que todas ustedes, mis queridas mujeres,
lo saben de memoria…
digamos que para el final del día,
y con las últimas neuronas que responden…o no,
siempre tengo algo para entretenerme.
Un cable a tierra.
Algo sin deadlines.
Sin apuro.
Alguna actividad manual que sea pura diversión.
Y por sobre todas las cosas limpia,
a ésta altura del día no quiero lavar ni limpiar nada!

Algo que pueda hacer mientras miro tele.
Que sea fácil de guardar y fácil de retomar la noche siguiente…

Algo por puro placer,
que me ayude a terminar el día con una sonrisa
y me permita abrir la puerta de mis dos mundos a la mañana siguiente
de la misma manera…