Amor Vintage

 Cuando la compré era beige con detalles en rojo.
Eso duró solo unas horas…
solo el tiempo necesario de llegar a casa
y regalarle el placer de la pintura blanca.

Cuando llegamos a Argentina,
recibió toques dorados muy gastados
 ahí donde el rojo había estado anteriormente
y por unos tres o cuatro años guardó ropa en el dormitorio…

Unos meses más tarde necesitaba un mueble con transferencias
para decorar el stand que usé para promocionar mi libro.
Ella era ideal…

…y así quedó.

Ayer le tocó de nuevo.
Makeover time para la cómoda
que ahora vive en el área del comedor
y donde guardo velas, cubiertos y algunos manteles…

Esta vez el blanco recibió un poquititiiiiiiito de azul
y otro poquitiiiiitiiiito de negro,
tanto como para matar el blanco nieve
sin dejar de ser blanco…

Uno de los mil millones de blancos posibles!
(si, hay tantos blancos como puedas imaginar)

Cambió de aspecto,
de función.
Se adaptó a las necesidades de la casa y de la familia.
Y la sigo amando más que nunca.

Cuando te enamorás de los muebles vintage,
es para siempre….
no es cierto?

“Dios pinta con todos los colores,
pero pinta mejor cuando pinta con blanco”
~G. K. Chesterton~