Como la Violeta

El Otoño parece haber comenzado hace un tiempito 
la campaña en pos del disfrute hogareño.
Van unos cuantos Domingos ya que amanece lloviendo 
y muy muy frío.

De ése frío que desata ciertas discusiones acerca
de quién camina 1 cuadra para comprar el pedacito
de jengibre que necesito para la sopa de zapallo… 

Domingos en los que la única caminata 
es desde el sillón hasta la cocina…

Por suerte,
hay quienes se regocijan y benefician 
con este Otoño con ínfulas de Invierno
Las Alegrías del Hogar agradecen la lluvia…

y la Violeta de los Alpes
me sorprende desde la galería y me desafía a salir
a corroborar lo que me parece imposible…
brotes incipientes!
Después de dormir casi un año
se despereza y se asoma con fuerza
instalando en mí el sentimiento de esperanza…
y eso no es poca cosa.

El Otoño nos propone disfrutar de las horas quietas domingueras
y juntar fuerzas, como la Violeta de la galería,
para salir hoy Lunes
a crear la semana.
No fácil…
pero posible
por que  por suerte,
 tenemos un hogar donde volver al final del día.