De allá lejos y hace tiempo

El Sur de Francia fue un buen lugar donde hacer algo de shopping,
pero del shopping divertido, del que realmente me gusta.
De ese que se encuentra yendo de pueblito en pueblito
y
de brocante en brocante.
De allí vinieron  los repasadores antiguos de lino muy pesado y grueso,
bordados con una C en una de las esquinas,
en rojo y en punto cruz
como era  la costumbre hace años atrás,
y que tanto me gustan!

Uno de ellos está en perfecto estado,
el otro, regalo del dueño de la tienda,
tiene una costura hecha a mano justo en el medio y
a lo largo…
y es el el elegido de hoy para un simple makeover..
Disimulé un poco la costura que alguien había hecho a mano
cosiendo con la máquina otra costura paralela ,
de esa manera se nota mucho menos del lado derecho…
mi inspiración?
 un diseño de rayas  típico del siglo XVIII
 usado en bolsas de harina, granos y azúcar. como las de la foto:
Fuente: Google Images
Con cinta de pintor,
preparé el área a pintar

Las rayas y el color usados en esas bolsas tienen su significado:
era la manera que usaba cada granjero para marcar e identificar sus propias bolsas
y poder reconocerlas cuando eran devueltas por el mercado.
Algunos de ellos, sobre todo en Francia y Alemania,
 incluso agregaban su monograma
o sus iniciales como para que no hubiera confusiones…
Las rayas eran estampadas directamente en las bolsas
y las telas de lindo usadas para crearlas eran tejidas a mano.

Yo elegí pintura acrílica gris para esta fácil transformación 
y estoy más que conforme con el resultado…

Quedó tan lindo que fue ascendido inmediatamente
de repasador de cocina a mantelito.

La simplicidad del diseño usado por los granjeros en su momento 
y la historia detrás del mismo siempre me gustó.
Tanto que acá no termina la cosa…
en un par de días te muestro donde más lo use!