Rio abajo

El Delta del Tigre me trae lindos recuerdos:
era uno de los paseos de verano preferido por mi papá
y fue allí donde pasamos muchos Domingos cuando eramos chicas.
Los años pasaron, pero sigue siendo para mi, un lugar especial…
vení,  subite,
que hoy paseamos por el río…
Sobre el Paseo Victorica, frente al Rio Luján,
el primer edificio que nos llamará la atención es el del
Museo de Arte de Tigre (MAT)…
Un edificio imponente que desde sus orígenes en 1909
fue pensado como un Club Social, deportivo y  Casino

Una construcción magnifica, de dos pisos,
con columnas, semi columnas, galería y observador.
El edificio tuvo su auge durante los años 50,
cuando se convirtió en la cuna de los bailes más famosos de Buenos Aires.
En 1978 pasó a manos de la Municipalidad de Tigre
y en 1979 fue nombrado Monumento Nacional.
Si seguimos por el Rio Luján,
sin alejarnos mucho de la estación de  trenes,
pasamos por el Parque de la Costa…
si te da el estómago para las montañas rusas y vueltas al mundo,
estarás feliz allí…
yo, para estar en la lancha ya me tomé todo el Dramamine que pude
así que solo me dedico a fotografiar…

…y a observar todo lo  que el lugar nos ofrece:

Barcos grandes,
cargueros,
olvidados y oxidados…
Interesantes para los amantes de la fotografía
pero culpables en parte de la contaminación del agua…
Edificios en proceso de recuperación…
…casas de estilo Inglés…

y aves varias,
entre ellas  cigueñas??

El Rio Luján,
sobre el que estamos navegando,
es uno de los principales en el Delta y por lo tanto uno con mucho tráfico,
al llegar al Arroyo Pajarito, doblaremos a la izquierda
para adentrarnos en una zona más tranquila…
bah, en realidad vamos en busca de las mejores rabas!
No es divino el lugar?
Atendido por su propia dueña,
colorido,
familiar,
el lugar perfecto! (siempre y cuando hayas hecho reserva,
sino, seguí navegando por que nunca hay lugar para todos!
Es hora de volver casi a casa,
el camino de regreso será en parte por los pequeños ríos 
que desembocan en el Luján.
La luz y los colores en esta época del año 
son diferentes a los del verano,
 mucho más melancólicos,
más tenues
y muchos de los arboles están desnudos
pero el rio es el mismo:
salvaje y misterioso…
plateado por momentos
y siempre imponente.

El río no tiene la prensa del mar.
Es como el hermano sufrido.
No tiene la piel dorada como la arena,
ni los azules y  amarillos marítimos.
El río ama los naranjas, los rojos, los ocres…
El río enamora, calma e imparte respeto…

Y yo,
estuve allí….