Reflexiones de Domingo

Cuando era adolescente y llegaban las  6 de la tarde del domingo
llegaba el momento del desinfle…
el peso depresivo de saber que el lunes había que  indefectiblemente
volver a la escuela…
…y tirada en el sillón de mi casa recibía con pesadumbre
el triste momento de decirle adiós al finde.
Si, la escuela siempre tuvo ese efecto en mi. 

 Crecí, y algunas cosas cambiaron.
Mientras mis hijos estaban en edad escolar,
el blue del Domingo fue vivido estoicamente de pie
tratando de disimular ante la vista impresionable todavía de los chicos de la casa
mi  desagrado todavía intacto por la tan fatídica hora dominguera.

Los EstaTodoListoParaMañana?
se repitieron incansablemente por años
 alrededor de las seis de la tarde de los Domingos
mientras tachaba los días del almanaque
 que nos separaban de las tan ansiadas vacaciones.

Pero hay que reconocer
que esto de estar crecidita y vintage tiene sus ventajas…
no mas escuela es una de ellas!

Y cuando se acercan las seis de la tarde del Domingo,
a veces hasta me dan ganas de celebrar  lo que queda del fin de semana…

 y esperar una mesa en nuestro lugar favorito de Palermo,
donde te reciben con amabilidad y un surtido de panes exquisito
es un buen plan para recibir la proximidad del Lunes…

…o celebrar que sobrevivimos los años escolares
y estirar así el placer del Domingo.

“Los fines de semana son como el arco iris:
se ven hermosos a la distancia y desaparecen cuando te acercas”
~John Shirley~