Ordenándome

En el afán de cumplir con la premisa de esta semana: organización,
empece por organizarme interiormente.

Si, porque el acumulamiento y el desorden no es a veces  solo de objetos
sino que muchas veces el despelote es interior,
Son esos momentos en los que el cansancio y la presión
se vuelven  telarañas mentales
que hay que limpiar y sacudir para poder reencontrarte  con las ideas
y la inspiración.

El tomarme unas horitas para  distraerme y concentrarme 
en algo diferente al día a día,
requiere casualmente, una desorganizacion momentánea.
La mesa del taller se cubre con metales,
botellas,
soldador,
patinas,
puntillas antiguas…

…objetos que colecciono y guardo para estos momentos
en los que, como en un rompecabezas,
muevo y combino
hasta encontrarles el lugar perfecto…

Este ejercicio de tomarme tiempo para crear con materiales
y técnicas totalmente diferentes a las que uso en  mi trabajo
me permite reencontrarme con el placer de la creación…

Me ordena interiormente
y me da fuerzas y ganas de retomar mis responsabilidades.
Hoy, después de organizar el taller,
volveré a los pinceles y la pintura con fuerzas renovadas,
con el mismo entusiasmo de siempre…
pero un poquito mas liviana…

…con la sensación sumamente placentera de haberle hecho lugar 
al orden interior.