Otro capitulo mas

Interrumpimos nuestra transmisión navideña
para disfrutar de esas cosas que solo los muebles con historia
nos pueden ofrecer…

Historia contada por sus marcas y cicatrices …

Una historia que se manifiesta en capas
y que para poder entender hay que pelar como una cebolla.
Este silloncito victoriano esperó pacientemente que le llegara su turno.
Debajo de la tela lisa que mostraba el asiento,
me encontré con una
pequeña historia ilustrada de los últimos 70 u 80 años 
de la moda en tapicería.
Polyester floreado 
seguramente con alguna intención de modernización…

Clásico Gobelino para un look muy neutral y serio…

Debajo de una capa de espuma reseca,
un diseño que en algún momento fue un violeta audaz…

Mas abajo,
uno a cuadros en tonos neutros

cubriendo lo que debe haber sido una 
“época de vacas flacas”:
y que hizo imprescindible recurrir a la arpillera,
prueba de “que todo vuelve!”

Cuando llegué a la crin (material usado antiguamente por su bajo costo)
supe que ya estaba cerca del final…

La historia llegó a su fin
cuando llegué a los resortes…

y ya había llenado 5 bolsas de basura de esas negras enoooormes.
No fue un trabajo fácil y por eso tardé tanto en dedicarle tiempo
pero yo sabia que valdría la pena.

El  asiento nuevo fue cortado a medida
y esta vez utilicé goma espuma de alta densidad y guata
porque resulta muy duradera y cómoda…
Pero 
la Pièce of Résistance,
la Frutillita del Postre.
fue esta tela de Ikea con diseño super original y actual
en blanco y azul marino
que ayuda a escribir otro capitulo en la vida de este silloncito victoriano

Hay ciertas historias que merecen ser 
re-escritas
re- interpretadas
pero por sobre todas las cosas
re-vividas…
no te parece?

Ahora podemos volver a nuestra habitual programación navideña…