A comer!

No sé a qué hora te sentarás a leer éste post, pero por tu bien espero que en la heladera tengas una mitad de un zapallo, porque prometo tentarte…eso si, tratá que no sea el de Halloween que para estos días ya  tendría  que haber desaparecido!

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Ponela en el horno boca abajo hasta que el olorcito te haga volver a la cocina y al darlo vuelta esté tan bellamente dorado como el de la foto.

Dejalo enfriar un poco, pelalo y cortalo en pedazos más o menos grandecitos …

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Al zapallo ya cortado le vas a agregar 3 huevos batidos y condimentados con sal, pimienta y orégano más dos dientes de ajo y una cebolla mediana rehogados en aceite y salados.

(este es un buen momento también para agregarle un rico queso rallado, de esos que el anti lácteos de mi marido no me permite agregar!)

Mezclalo todo con cuidado, evitando que el zapallo se convierta en puré,

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Ponelo en un molde para budín aceitado y cubierto con avena arrollada…

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Otra vez al horno, ésta vez hasta que el aroma a comida casera, deliciosa, sana y tentadora te diga que es hora de poner la mesa y llamar a la familia.

(clavarle el cuchillo y que salga limpio también es una buena manera de saber que está listo!)

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Podés creer ese color anaranjado?

Muy CamaSolarEnPlenoJulioEnElHemisferioSur pero qué bien le sienta!

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Dale unos minutos para que se enfríe antes de cortarlo para que se endurezca apenas y sea más fácil servirlo. Acompañado con una ensalada es perfecto para el almuerzo, puede también acompañar alguna carne al horno y frío, al día siguiente (si es que sobra) es delicioso.

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Te tenté o no?

Ya te fijaste si tenés zapallo en la heladera?

zapallo, calabaza. auyuma, pumpkin…todas maneras diferentes de llamarlo, tantos nombres como maneras de cocinarlo. Espero que ésta te guste!

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No hay amor más sincero que el amor por la comida”

~George Bernard Shaw~

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